Una investigación de Global Witness reveló que en el año 2025 fueron asesinados aproximadamente 124 defensores ambientales en todo el mundo. Esta organización ha estado investigando este tipo casos desde el 2012, con las cifras del año pasado se suman más de dos mil líderes asesinados en 14 años.
Colombia encabeza la lista de países con más asesinatos durante el año pasado, con un total de 39 personas que perdieron la vida por defender sus territorios y al medio ambiente. Es el cuarto año consecutivo que el país obtiene el primer lugar y más de una década dentro de los primeros.
Más allá de las cifras, hay personas que dieron su vida por la defensa del territorio que merecían protección por parte del Estado colombiano. Fueron campesinos, indígenas, afrocolombianos y lideres locales para los que un planeta sano y duradero era lo más importante en sus vidas.
La realidad en Colombia es que no tienes garantías de seguridad para ejercer como un líder ambiental. Una labor que debería ser prioridad dentro del gobierno de turno, puesto que estas personas protegen lo más valioso que tenemos: El planeta. No solo el Estado, sino también todos los colombianos deberíamos reconocer y valorar el trabajo de quienes defienden el medio ambiente.
En el 2018 se firmó el Acuerdo de Escazú, un tratado internacional entre América Latina y el Caribe que promueve la democracia ambiental. Dentro de este tratado se encuentran los derechos de los lideres ambientales y lo que debe hacer el Estado para su protección, sin embargo, no solo en Colombia sino en casi toda Latinoamérica los derechos de los defensores ambientales se ven vulnerados constantemente sin que se haga justicia o la seguridad mejore.
Se hace un llamado al Gobierno Nacional, a las instituciones y a todos los colombianos para que velemos por la seguridad de nuestros líderes sociales y ambientales, que solo buscan la paz y un territorio más sano y resistente para nosotros.